Trastorno del Espectro Autista
¿Cómo actuar frente a una crisis?

    En el caso de las personas diagnosticadas con TEA, los cambios inesperados en sus rutinas suelen resultarles molestos o generarles ansiedad. Por esta razón, puede ser de mucha ayuda salir a dar una vuelta o hacer alguna actividad al aire libre, esto los ayuda a mantener el equilibro y mejorar su funcionamiento sensorial para luego poder desarrollar óptimamente otras actividades. La importancia de la salida al aire libre radica, sobre todo, en aquellos que viven en lugares de tamaño reducido o que no tienen espacios verdes donde despejarse.
    Si la persona con TEA entra en crisis, una buena manera de contenerlo es acompañarlo a caminar, por supuesto tomando todas las medidas de prevención necesarias y respetando el permiso otorgado.
    Otras maneras de calmar al niño (hablamos de niños ya que son los que suelen presentar estos desequilibrios con mayor frecuencia) pueden ser:

Reducir los estímulos sensoriales como la televisión, música, luces, etc.

A veces abrazar al niño puede ayudar a que se calme y a limitar sus movimientos para que no pueda herirse. En ese caso, se debe anticipar el movimiento, moverse lentamente y frente a él para que pueda verte.

Alejar cualquier objeto que pueda lastimarlo o que pueda lastimar a otros.

Hablarle suavemente al niño sin elevar el tono de voz.

A algunos niños los masajes los ayudan a relajarse (en los hombros, sienes o espalda).